Macar­avita

MUNICI­PIO DE MARACAVITA

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Macar­avita es un munici­pio de Colom­bia, situ­ado en el depar­ta­mento de San­tander (provin­cia de Gar­cía Rovira). Se sitúa a 220 km de la cap­i­tal depar­ta­men­tal, Bucara­manga. Limita al norte con Car­casí, al este con el munici­pio de Chis­cas, perteneciente al depar­ta­mento de Boy­acá, al sur con Tipa­coque, tam­bién en dicho depar­ta­mento, y al oeste con Cap­i­tanejo y San Miguel.

Macar­avita, tiene una encan­ta­dora vista del Nevado del Cocuy, por esto se le llama al munici­pio, «El Bal­cón del Nevado». De ningún otro lugar se puede ver la majes­tu­osa e impo­nente belleza del Nevado, saciando a los Macar­avitenses de amaneceres de ensueño y cam­biantes paisajes hechos a capri­cho de la nat­u­raleza con un sin fin de mat­ices, inte­grando a este espec­táculo el sol, la nieve y la belleza del Cañón del Río Nevado. Fun­dado el 22 de diciem­bre de 1857 por Hernán Pérez de Estrada. Cer­cado ajeno de la punta”, le lla­maron los indí­ge­nas que habitaron estas regiones. Y aunque los his­to­ri­adores con­cuer­den en decir que aque­l­los hom­bres eran laches, el nom­bre de Macar­avita es de pura descen­den­cia chibcha, como La Uvita, Boavita y otras pobla­ciones Boyacenses.

Macar­avita estaba exten­dida al otro lado de la región de los Guar­avitevas sep­a­ra­dos por la que­brada del mismo nom­bre. A medi­a­dos del siglo XVI vinieron hasta El Ras­gón los expe­di­cionar­ios que iban a fun­dar la impor­tan­tísima ciu­dad de Pam­plona, man­da­dos por don Ortún Velasco de Velásquez.

Hacia él año 1000 debieron asen­tarse en la zona los gru­pos que a par­tir de la con­quista española se denom­i­naron Laches y Chitareros. Los Laches extendían sus domin­ios por el noroeste hasta con­fundirse con los Tune­bos o Tames, y por el norte hasta el ter­ri­to­rio con­tro­lado por los Chitareros. Sus gru­pos o “par­cial­i­dades” más impor­tantes eran los de Chis­cas, Lache, Ura, Chita, Cocuy, Pan­queba y Gua­ca­mayas. El ter­ri­to­rio bajo su con­trol com­prendía el norte del actual depar­ta­mento de Boy­acá y la franja ori­en­tal de la provin­cia de Gar­cía Rovira. En 1859 nació del depar­ta­mento de Gar­cía Rovira con su cap­i­tal en Con­cep­ción. Según el censo de 1864 y los mandatos del nuevo Código Político y Munic­i­pal el 7 de diciem­bre de 1869 el Pres­i­dente Eustor­gio Sal­gar restauró la Jer­ar­quización de los asen­tamien­tos y los denomino ciu­dades, vil­las, par­ro­quias y aldeas. Den­tro de dicha con­sid­eración, se establecieron los cir­cuitos de La Con­cep­ción, Málaga y San Andrés; como par­ro­quias Guaca, Cer­rito, Mola­gavita, Macar­avita, Cap­i­tanejo, Enciso y San Miguel y como aldeas fueron clasi­fi­ca­dos Tequia, Servitá y Cepitá. Con la elim­i­nación de los Esta­dos Sober­a­nos, estos fueron con­ver­tidos en depar­ta­men­tos por la Con­sti­tu­ción de 1886. En 1887 se emi­tió un nuevo decreto sobre rég­i­men político y munic­i­pal para ade­cuarlo al nuevo espíritu de la Con­sti­tu­ción y solo se aceptó las cat­e­gorías de provin­cia, dis­trito munic­i­pal y aldea. Aunque el 12 de agosto de 1908 se elim­ina la exis­ten­cia legal de las provin­cias, en San­tander una orde­nanza de la Asam­blea rat­i­fico su exis­ten­cia en el depar­ta­mento. En 1931 en el depar­ta­mento se definieron 5 provin­cias y la de Gar­cía Rovira quedó integrada por los munici­p­ios de Málaga, Cap­i­tanejo, Car­casí, Cer­rito, Con­cep­ción, Enciso, Macar­avita, San Miguel, San Andrés, Cepitá, Guaca y Molagavita.

Aunque la actual Con­sti­tu­ción solo acepta como enti­dades ter­ri­to­ri­ales a los depar­ta­men­tos, dis­tri­tos, munici­p­ios y ter­ri­to­rios indí­ge­nas, las gentes de San­tander mantienen un pro­fundo sen­timiento de perte­nen­cia a la provin­cia histórica y social en que han nacido o habi­tan. En sín­te­sis, la evolu­ción histórica del munici­pio de Macar­avita antes de la con­quista española, el ter­ri­to­rio del actual munici­pio de Macar­avita estaba habitado por indí­ge­nas de la etnia Tuneba o Lache. Pocas noti­cias se tienen de su devenir en los primeros tiem­pos de la Colo­nia, salvo que durante los sig­los XVI y buena parte del XVII dependió en lo ecle­siás­tico de Cap­i­tanejo y Chis­cas, sucesivamente.

A finales del siglo XVII ya el poblado con­taba con una igle­sia pajiza con algunos orna­men­tos e imá­genes y un cre­ciente número de colonos blan­cos y mes­ti­zos asen­ta­dos en sus alrede­dores. Debido a ello don Nicolás Javier de la Bara­sorda, con el visto bueno del pres­i­dente Gil de Cabr­era y Dáva­los, asigno la admin­is­tración reli­giosa de la región al cura de Gua­ca­mayas. Gra­cias a esta deter­mi­nación Macar­avita pasó a ser Vicepar­ro­quia. El 20 de mayo de 1725 un grupo de los nuevos veci­nos tomo la ini­cia­tiva de con­sti­tuir su propia par­ro­quia. Con ese fin hipote­caron sus tier­ras y sem­bra­dos ante el Alcalde Car­los Pérez para ase­gu­rar la con­grua del cura y las cofradías de rigor. En seguimiento de ese proyecto, el 6 de agosto de 1728 Bar­tolomé, Miguel y Bernardo Lozano, Felipe Mejía y Juan Martínez Rojas, ren­o­varon y ampli­aron sus ofrec­imien­tos y con­firieron al Capitán Juan González de Estrada poder para ade­lan­tar los trámites de fundación.

Como estos primeros inten­tos resul­taron fal­li­dos, en 1734 los feli­gre­ses de la Vicepar­ro­quia de Macar­avita solic­i­taron nue­va­mente su erec­ción en par­ro­quia. Se opusieron entonces los curas de Gua­ca­mayas, Guar­avite­bas y Boavita. El primero por la inevitable dis­min­u­ción que de su feli­gresía impli­caría la seg­re­gación de Macar­avita; el segundo so pre­texto de que el mal ejem­plo podía inci­tar a la sece­sión a sus feli­gre­ses de Guar­avite­bas; y él último porque ale­gaba perder con ello “lo más pingüe de su curato”, var­ios sitios próx­i­mos al río gua­ca­mayas. A causa de la oposi­ción de los curas veci­nos el 14 de abril el arzo­bispo Clau­dio Álvarez de Quiñones nom­bro al cura de Topaga José de Ver­gara Azcarate y Dávila como su vis­i­ta­dor comi­sion­ado del caso. El 20 de octubre llego el vis­i­ta­dor y en com­pañía del cura encar­gado de la Vicepar­ro­quia Anto­nio Quin­tero Príncipe y los veci­nos intere­sa­dos vis­ito los sitios de Buraga, Bue­nav­ista y Guar­avite­bas. El resul­tado del padrón que ordeno hacer fue de 400 almas de comu­nión. El 23 de octubre los veci­nos pro­mo­tores de la fun­dación rat­i­fi­caron ante el vis­i­ta­dor las escrit­uras del 20 de mayo y el 6 de agosto de 1728, y se obligaron a pagar la con­grua de 150 pesos al año. La población se conocía por entonces como la vil­leta de la Limpia Con­cep­ción de Macaravita.

HIS­TO­RIA

Fecha de fun­dación: 22 de diciem­bre de 1857

Nom­bre del fun­dador: Hernán Pérez de Estrada

“Cer­cado ajeno de la punta”, le lla­maron los indí­ge­nas que habitaron estas regiones. Y aunque los his­to­ri­adores con­cuer­den en decir que aque­l­los hom­bres eran laches, el nom­bre de Macar­avita es de pura descen­den­cia chibcha, como La Uvita, Boavita y otras pobla­ciones Boyacenses..

Macar­avita estaba exten­dida al otro lado de la región de los Guar­avitevas sep­a­ra­dos por la que­brada del mismo nom­bre. A medi­a­dos del siglo XVI vinieron hasta El Ras­gón los expe­di­cionar­ios que iban a fun­dar la impor­tan­tísima ciu­dad de Pam­plona, man­da­dos por don Ortún Velasco de Velásquez.

Hacia él año 1000 debieron asen­tarse en la zona los gru­pos que a par­tir de la con­quista española se denom­i­naron Laches y Chitareros.

Los Laches extendían sus domin­ios por el noroeste hasta con­fundirse con los Tune­bos o Tames, y por el norte hasta el ter­ri­to­rio con­tro­lado por los Chitareros. Sus gru­pos o “par­cial­i­dades” más impor­tantes eran los de Chis­cas, Lache, Ura, Chita, Cocuy, Pan­queba y Gua­ca­mayas. El ter­ri­to­rio bajo su con­trol com­prendía el norte del actual depar­ta­mento de Boy­acá y la franja ori­en­tal de la provin­cia de Gar­cía Rovira.

En 1859 nació del depar­ta­mento de Gar­cía Rovira con su cap­i­tal en Con­cep­ción. Según el censo de 1864 y los mandatos del nuevo Código Político y Munic­i­pal el 7 de diciem­bre de 1869 el Pres­i­dente Eustor­gio Sal­gar restauró la Jer­ar­quización de los asen­tamien­tos y los denomino ciu­dades, vil­las, par­ro­quias y aldeas. Den­tro de dicha con­sid­eración, se establecieron los cir­cuitos de La Con­cep­ción, Málaga y San Andrés; como par­ro­quias Guaca, Cer­rito, Mola­gavita, Macar­avita, Cap­i­tanejo, Enciso y San Miguel y como aldeas fueron clasi­fi­ca­dos Tequia, Servitá y Cepitá.

UBI­CACIÓN

Su cabecera está local­izada a los 6° 30’ de lat­i­tud Norte y 72° 35’ de lon­gi­tud al este de Green­wich. El ter­ri­to­rio es bas­tante mon­tañoso y su relieve cor­re­sponde a la cordillera ori­en­tal, dis­tribuyén­dose sus pisos tér­mi­cos en clima medio con 13 Km2, frío 36 Km2 y páramo 9 Km2. Rie­gan sus tier­ras los ríos gua­ca­mayas (nevado), Tune­bos, Chis­cas y Gua­mal­ito, las que­bradas Hon­sal­sipuedes y otras cor­ri­entes menores.

Límites del munici­pio:
Limita al norte con los Munici­p­ios de Car­casí, al ori­ente con el Munici­pio de Chis­cas en el depar­ta­mento de Boy­acá, al sur con el Munici­pio de Tipa­coque en el depar­ta­mento de Boy­acá y al occi­dente con los Munici­p­ios de Cap­i­tanejo y San Miguel.
Exten­sión total: 110 Km2
Exten­sión área urbana: 0.08 Km2
Exten­sión área rural: 109.92 Km2
Alti­tud de la cabecera munic­i­pal (met­ros sobre el nivel del mar): 2320
Tem­per­atura media: 16º C
Dis­tan­cia de ref­er­en­cia: 220 Km a Bucara­manga cap­i­tal del departamento

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