Onzaga

MUNICI­PIO DE ONZAGA

SITIO WEB: http://​www​.onzaga​-san​tander​.gov​.co

Fecha de fun­dación: 31 de marzo de 1602

Nom­bre del fun­dador: Cacique Hunzaá

Son pocos los datos exis­tentes sobre la his­to­ria de los indí­ge­nas que poblaron las antiguas tier­ras de ONZAGA. Relatos que por tradi­ción oral han lle­gado hasta hoy, estable­cen que la pal­abra Onzaga se deriva de un cacique lla­mado Hun­zaá, de cuyo tér­mino los españoles derivaron el nom­bre de Onzaga.

Antes de la con­quista, al cacique de Onzaga le trib­uta­ban, por lo menos vein­tic­u­a­tro cap­i­tanes man­tas y comida. A su vez, el y sus indios esta­ban suje­tos a Tun­dama, el gran cacique de Duitama, y ofrecían man­tas, yucas, batatas, etc.

Los aborí­genes eran gente seden­taria, con gran sen­tido de espir­i­tu­al­i­dad y ded­i­ca­dos a la elab­o­ración de man­tas de lana, a la agri­cul­tura, la caza y la pesca. Mane­ja­ban muy bien el sis­tema de riego, hecho que les per­mi­tió obtener abun­dantes y muy ricas cose­chas. Gra­cias a la influ­en­cia de la cul­tura Guane, lograron obtener un alto grado de desar­rollo en las áreas téc­ni­cas y sociales.

Según los cro­nistas Fray Pedro Simón, Otero y Juan de Castel­lanos, los Guanes en esta región se ubi­ca­ban den­tro de los sigu­ientes límites: al Norte del río de oro, la mesa de Juan Rodríguez y el río Guaca; al ori­ente del río Guaca, río Chi­camocha y el río Onzaga; al sur del río Lenguaruco y el río Sar­avita o Suarez; al occi­dente del río Suarez, cordillera de los Yarigûíes y del río Sogamoso.

En cuanto a la ubi­cación del pueblo ONZAGUEÑO, la tradi­ción oral afirma que este se estable­ció primero en Susa, de donde se trasladó hasta su actual ubicación.

ECOLOGÍA

Onzaga cuenta con una gran zona de bosques ubi­cada en la zona and­ina y altoan­d­ina con estre­cho con­tacto con el sub­páramo con­sti­tuyén­dose un ecotono, de car­ac­terís­ti­cas ambi­en­tales amplias, lo que per­mite una alta var­iedad de especies. Sin mbargo, dado que es un ambi­ente frágil en la medida que es fácil­mente alter­able, tanto por extrac­ción de la flora, como por trans­for­ma­ción, afectando su com­posi­ción florís­tica, haciendo que algu­nas especies espe­cial­mente de mamíferos sil­vestres cam­bien tam­bién en su com­posi­ción y diversidad.

Los eco­sis­temas son ricos por la pres­en­cia de un amplio número de especies. Den­tro de la diver­si­dad de mamíferos, pre­dom­i­nan especies de porte pequeño o medi­ano, algunos de ellos cor­re­spon­den a: Fara, Comadreja y Zorro. Los grandes mamíferos no fueron repor­ta­dos en el munici­pio sola­mente se reporta venado soche (Mazana rufina) de vital impor­tan­cia, el cual amerita un estu­dio a fondo para deter­mi­nar su población y el estado de con­ser­vación de la especie. Adi­cional­mente la parte que limita con el munici­pio de Coro­moro, sec­tor de influ­en­cia de la reserva nat­ural de Virolin, hace parte del cordón o corre­dor biológico de bosque altoandino, sub­páramo y páramo, por lo tanto, se debería con­ser­var como refu­gio de flora y fauna silvestre.

Es impor­tante resaltar la noto­ria dis­min­u­ción en can­ti­dad de indi­vid­uos por especie, debido a la caza indis­crim­i­nada de todas las especies que habi­tan la zona.

Con respecto a las aves, la parte alta del munici­pio pertenece a la zona de vida Páramo, sub­páramo y Altoan­d­ina, siendo este último el límite supe­rior de los bosques andi­nos, su veg­etación es achap­ar­rada y con­cluye en un ecotono de páramo, estos eco­sis­temas pre­sen­tan una var­iedad de comu­nidades biológ­i­cas difer­entes. Las aves son la clase donde se reporta una can­ti­dad mayor de especies e indi­vid­uos obser­va­dos, las encon­tramos dis­tribuidas por todas las for­ma­ciones veg­e­tales que con­for­man el municipio.

Es impor­tante men­cionar el loro Pyrrura cal­liptera, encon­trado por Avel­laneda et​.al. en las partes altas (El Pica­cho) el cual segu­ra­mente tam­bién habita en zonas propias del munici­pio, que tiene uno de sus últi­mos hábi­tat en los bosques andi­nos y altoandi­nos de San­tander; los búhos (Glau­cid­ium sp.), los col­i­bríes (Aglaio­cer­cus, Met­al­lura) y los tucanes o “car­ra­cos» (Aula­corhynchus), de los que puede haber más de una especie, cuya pres­en­cia indica la de cier­tas áreas en acept­able estado de con­ser­vación que les sir­ven de nicho ecológico, espe­cial­mente entre los 2.000 y 3.000 msnm.

Entre las especies repor­tadas por los habi­tantes de la zona como especies comunes encon­tramos: Guañuz (cro­tophaga ani), siote (Tur­dus ser­ranus), toche (Icterus chrysater), azulejo (Thraupis epis­co­pus), chirlobirlo (Stur­nella magna) y el copetón (Zonotrichia capen­sis). Adap­ta­dos fácil­mente a la inter­ven­ción antrópica col­o­nizando grandes espacios.

Con respecto a los anfibios la may­oría son una clase lim­i­tada a la inter­ac­ción directa o indi­recta de las fuentes hídri­cas y demás fuentes de agua, jugando un papel pri­mor­dial en el con­trol de insec­tos o como presa para algunos depredadores los cuales con­sti­tuyen una pieza clave en la red trófica.

De los anfibios obser­va­dos es impor­tante resaltar la pres­en­cia de la especie Bufo mar­i­nus común­mente cono­cido como sapo el cual fue repor­tado por los pobladores para toda la sub­cuenca entre los 1.000 y 2.000 m.s.n.m. espe­cial­mente en la Macanal y Caguanoque, hasta aprox­i­mada­mente los 2.000 m.s.n.m. algunos pobladores afir­man que esta especie ha dis­minuido notable­mente debido a la uti­lización de her­bi­ci­das y quími­cos en las áreas de cul­tivo, esta especie es de interés faunís­tico y muy ben­efi­ciosa para el hom­bre por la gran can­ti­dad de insec­tos que destruye. Aunque muchas per­sonas recono­cen el gran valor de estos ani­males y los pro­te­gen, la inmensa may­oría los con­sid­eran “asquerosos”.

Para inten­tar mod­i­ficar esta per­cep­ción deberíamos recor­dar que la belleza y la feal­dad, el apre­cio y des­pre­cio, el miedo o el asco se aprenden.

La mayor parte de los rep­tiles espe­cial­mente los lagar­tos no pueden vivir en las partes altas del munici­pio ya que no poseen un mecan­ismo reg­u­lador de tem­per­atura pre­firiendo las partes bajas que le pro­por­cio­nen una tem­per­atura optima para su metab­o­lismo, la vereda Caguanoque, la cual posee zonas por debajo de los 1.000 msnm, siendo hábi­tat especí­fi­cos para gran parte de esta clase; la mayor parte de los saurios encon­tra­dos son de porte pequeño del gen­ero Gona­todes, Hemi­dacty­lus, los iguánidos de las especies (Iguana, Ano­lis), son comunes para estas franjas.

ECONOMÍA LOCAL

Onzaga es una población que basa la mayor parte de su economía en el tra­bajo del fique, el maíz, la pan­ela, la ganadería y el queso (muy apre­ci­ado en el depar­ta­mento y en la cap­i­tal del país).

La par­tic­i­pación de las activi­dades económi­cas del área urbana, está basada en el renglón del com­er­cio de víveres, teji­dos, zap­atos, licores entre otros; el renglón de los ser­vi­cios se man­i­fi­esta a través del com­po­nente financiero, la admin­is­tración pública, la edu­cación y las tele­co­mu­ni­ca­ciones, en el ámbito arte­sanal la trans­for­ma­ción de lácteos en la fab­ri­cación de que­sos de hoja y en la explotación pecuaria de porcinos.

El Munici­pio, ded­ica en la actu­al­i­dad un 3,64% (1.773 ha) de sus tier­ras a los cul­tivos agrí­co­las, destacán­dose el fique, maíz, la caña pan­el­era, el fri­jol, la yuca, el café y los fru­tales como sus prin­ci­pales cul­tivos; en el sec­tor pecuario, la ocu­pación del ter­ri­to­rio alcanza el 30,83% (15.011,45 ha) y las especies más rep­re­sen­ta­ti­vas cor­re­spon­den al ganado bovino de doble propósito (leche y carne), la avi­cul­tura (huevos), la cría y engorde de cer­dos, la pis­ci­cul­tura como activi­dad emer­gente, los capri­nos y la tenen­cia de equinos con propósi­tos de carga o trans­porte de pro­duc­tos agrí­co­las y ayuda para las activi­dades productivas.

Las demás áreas de sec­tor rural del munici­pio, están rep­re­sen­tadas por veg­etación nat­ural como ras­tro­jos con 10.642,39 hec­táreas equiv­a­lentes al 21,86%; bosque con 15.241,2 hec­táreas equiv­a­lentes al 31,31%; veg­etación de páramo con 5.611,8 hec­táreas equiv­a­lentes a un 11,52% y veg­etación xerofítica y tier­ras eri­ales con 396,46 hec­táreas, equiv­a­lentes a 0,81% del territorio.

En el per­fil de las difer­entes activi­dades y la población ocu­pada, según rama de activi­dad; resalta la agri­cul­tura con el 52,14% y la ganadería con el 37,97% como las prin­ci­pales activi­dades que sopor­tan la base económica del munici­pio, emple­ando así mismo la mayor can­ti­dad de población económi­ca­mente activa en su desarrollo.

UBI­CACIÓN

El munici­pio de Onzaga se encuen­tra local­izado geográ­fi­ca­mente 6° 20´50″ norte y 72° 49´14″ lon­gi­tud oeste.

El munici­pio de Onzaga cuenta con una super­fi­cie de 48.676 hec­táreas (486,76 Km2). La zona urbana ocupa un área de 42,31 ha. La zona rural cuenta con 14 veredas las cuales ocu­pan un área de 48.633.99 Ver Tabla 1. Veredas y Sec­tores. Cabecera Munic­i­pal: Con­sti­tu­ida por 484 pre­dios, con un área de 42,31 hec­táreas (0,4031 Km2) y una población de 1.195 Habi­tantes (Sis­ben 2011). Área Rural: Está con­for­mada por 3.107 pre­dios con una super­fi­cie de 48.633,99 hec­táreas (486,339 Km2), con una población de 4.762 Habi­tantes (Sis­ben 2011).

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