Zap­a­toca

MUNICI­PIO DE ZAPATOCA

SITIO WEB: http://​www​.zap​a​toca​-san​tander​.gov​.co

Desde tiem­pos remo­tos el ter­ri­to­rio de la actual Zap­a­toca fue habitado por famil­ias del pueblo guane ded­i­cadas a la agri­cul­tura de especies como el maíz,el algo­dón y el tabaco ‚la caza y la pesca.Dadas las bar­reras geográ­fi­cas de los cañones de los ríos Sar­avita (Suarez) Chi­camocha y Sog­amoso, per­manecieron en un rel­a­tivo ais­lamiento aunque man­tu­vieron per­iódi­cas rela­ciones de inter­cam­bio con sus veci­nos de Barichara y las comu­nidades de los yariguíes ubi­cadas al occi­dente de su ter​ri​to​rio​.Su exis­ten­cia en esta región de cli­mas vari­a­dos y salud­ables se vio inter­rump­ida por los con­quis­ta­dores españoles que a nom­bre de sus reyes se repartieron el ter­ri­to­rio en las lla­madas «encomien­das» obligando a los prim­i­tivos zap­a­to­cas a trib­u­tar a los con­quis­ta­dores bajo sev­eras condi­ciones de explotación.

Luego de cien años dom­i­nación colo­nial el aumento de la población y la activi­dad agropecuaria jus­ti­fi­caron ante las autori­dades colo­niales el establec­imiento de un sitio de recaudo de trib­u­tos y admin­is­tración inde­pen­di­ente por lo que este munici­pio fue fun­dado el 13 de octubre de 1743 por el pres­bítero Fran­cisco Basilio de Bena­vides y Mel­chor de la Prada junto con colonos de ori­gen español e indí­ge­nas. Durante la época colo­nial gozó de gran pros­peri­dad debido a la activi­dad mer­can­til ya que fue el primer punto de pen­e­tración desde la provin­cia del Socorro hacia el valle del río Magdalena.

El desar­rollo de las activi­dades agrí­co­las y el trans­porte de mer­caderías desde el inte­rior del país hasta el valle del Mag­dalena hicieron de Zap­a­toca paso oblig­ado de car­gueros y recuas de mulas con pro­duc­tos de exportación e importación.Por esta vía salían hacia difer­entes regiones las famosas telas del Socorro, como tam­bién tabaco,quina,cacao,azúcar,cueros,sombreros y otros pro­duc­tos que se envi­a­ban la costa norte del país y Europa.Inversamente por el mismo camino lle­ga­ban pro­duc­tos europeos como telas,ropas,vino, harina y her­ramien­tas. Como en todas colo­nias españo­las en América la agri­cul­tura y el com­er­cio de Zap­a­toca se vieron fuerte­mente afec­tado por la asfixi­ante can­ti­dad de impuestos que la monar­quía de los bor­bones había creado, pues su prin­ci­pal interés en estas tier­ras era obtener la mayor can­ti­dad de riquezas para sostener a la Corte.Por lo que los zap­a­to­cas, al igual que toda la región del Socorro, se lev­an­taron en 1781 en el movimiento comunero, reprim­ido cru­el­mente. Es a par­tir de estas fechas que el nom­bre de Zap­a­toca se vin­cula a la lucha por la inde­pen­den­cia pudién­dose afir­mar que a par­tir de 1810 hijos de esta tierra par­tic­i­paron en toda la cam­paña libertadora.

Aquí se instaló el empre­sario alemán Geo von Lengerke, quien comandó, a medi­a­dos del siglo XIX, a un grupo de cien ale­manes que se establecieron en tier­ras san­tandere­anas, la may­oría en Zap­a­toca, quienes traían con­sigo inno­va­ciones téc­ni­cas que influyeron en el desar­rollo agrí­cola y com­er­cial de la región.Trajeron el primer trapiche de vapor,dos cen­trifu­gado­ras de azú­car y un alam­bique para pro­ducir alco­hol, tam­bién de vapor. Con una mod­erna visión com­er­cial Lengerke con­trató la con­struc­ción de caminos finan­cia­dos por el Estado de San­tander a cam­bio de grandes exten­siones de tierra y pea­jes que le repor­tarían enormes ganancias.Lo que no estuvo en sus cál­cu­los es que las tier­ras recibidas alrede­dor del camino al Mag­dalena esta­ban habitadas por las comu­nidades yariguíes que vieron como miles de bus­cadores de quina,tagua y cau­cho pen­e­tra­ban en su ter­ri­to­rio robando fre­cuente­mente sus cosechas.Lo que desató una guerra en la que perecieron indígenas,colonos y emplea­dos alemanes,quedando inter­rumpido el com­er­cio por dicho camino. Al citado con­flicto se sumó la caída en los pre­cios mundi­ales de la quina ya que mien­tras en San­tander se dedi­caron a extraerla de la selva, europeos en Asia establecieron grandes planta­ciones más económi­cas y pro­duc­ti­vas. El señor Lengerke cayó en la ruina,los ale­manes emi­graron y Zap­a­toca quedó ais­lada del com­er­cio mundial.


Muy prob­a­ble­mente el sig­nifi­cado de ésta antiquísima pal­abra “Zap­a­toca”, que aparece, aun con “S”, en los doc­u­men­tos del Archivo Gen­eral de la Nación desde prin­ci­p­ios del siglo XVI se obtenga así: “Za” quería decir para los Guanes “no”,”sin”,”noche” “Pa” era un apó­cope de “paba” o “pibi” que sig­nifi­caba “padre” “Toca” es la ter­mi­nación de varias dic­ciones Guanes. Como “Ara­toca”, “Lubitoca”, “Chi­nan­toca”, y quería decir “en lo alto del río”

GEOGRAFÍA

Eti­mología

El nom­bre de «Zap­a­toca» viene del idioma de nue­stros aborí­genes, por cuya semán­tica se descom­pone así: «Za», que sig­nifica «sin», «pa» es «padre», y «Toca», «en lo alto del río»; o sea: «Sin padre» —o “sepul­tura del padre»— en lo alto del río». Allí se han encon­trado varias sepul­turas indí­ge­nas, entre las cuales pudo estar la de un gran cacique o señor guane.

Descrip­ción Física

La ciu­dad de Zap­a­toca —cono­cida como «La ciu­dad del clima de seda» o «La ciu­dad lev­ítica»— se encuen­tra ubi­cada en el cen­tro del depar­ta­mento de San­tander, al sur-​occidente de la cap­i­tal del depar­ta­mento. Zap­a­toca se encuen­tra a 52 kilómet­ros del munici­pio de Girón de los cuales 45 se encuen­tran pavi­men­ta­dos y en estado acept­able, mien­tras que los otros 7 en reg­u­lar estado; durante el recor­rido, se atraviesa parte del cañón el río Sog­amoso, que toma este nom­bre después que se han unido los ríos Suárez y Chi­camocha; y es común encon­trarse con piñas, cabros y tunas. Actual­mente ISAGEN con­struye un puente sobre el río Sog­amoso, para reem­plazar al puente Guillemo Gomez Ortiz el cual quedará bajos las aguas de la hidro­elec­trica que se con­struye en la zona, dicho puente alcan­zará una altura de 120 met­ros y una lon­gi­tud total de 510 met­ros. Zap­a­toca se halla recostada en un valle que los fun­dadores lla­maron «El llano de las flo­res», a una altura de 1737 met­ros sobre el nivel del mar.

Sis­tema Orográfico

El sis­tema oro­grá­fico de Zap­a­toca debe con­sti­tuirse en un ele­mento de con­ser­vación ambi­en­tal del ter­ri­to­rio, tanto en el sec­tor Urbano como en el suelo Rural. Las condi­ciones que se establez­can en el Proyecto de Con­ser­vación de la Ser­ranía de Los Yarigu­ies deberán ser un lin­eamiento para estable­cer las estrate­gias de uso. El valor de cada reserva fore­stal, zona verde y área de espa­cio público se incre­menta con su inte­gración. La con­tinuidad y la relación directa con la ciu­dad a través de senderos peatonales, visuales y las mis­mas zonas verdes, val­orizan su sis­tema de espa­cio público. El sis­tema oro­grá­fico cor­re­sponde entonces a sue­los de pro­tec­ción urbano y rural y zonas de ame­nazas y ries­gos nat­u­rales, sobre las cuales deben restringirse las actua­ciones munic­i­pales para la ubi­cación de asen­tamiento pobla­cionales, redes, infraestruc­turas, equipamien­tos comu­nales y sis­temas de pro­duc­ción. Con­sti­tuye zonas de mon­tañas con pen­di­entes fuertes en las cuales se han pre­sen­tado (o pueden pre­sen­tarse) fenó­menos de erosión por la defor­estación y el establec­imiento de población no plan­i­fi­cada. El valor de cada reserva fore­stal, zona verde y área de espa­cio público se incre­menta con su inte­gración. La con­tinuidad y la relación directa con la ciu­dad a través de senderos peatonales, visuales y las mis­mas zonas verdes, val­orizan su sis­tema de espa­cio público.

ECOLOGÍA

Cli­ma­tología

En la ciu­dad se goza del clima de 20 gra­dos, «Clima de seda», muy agrad­able para sus moradores y apropi­ado para las activi­dades int­elec­tuales. Quienes quieran aterirse de frío deben ascen­der a la parte más alta de la cordillera «Yariguíes»; y si pre­fieren un frío agrad­able lo hal­larán en las ser­ranías de «San Javier», «Pablo BLanco» y en la «Cuchilla de San Pablo». Los ami­gos del clima cálido que descien­dan al «Coscal»,«Las Lagune­tas» y «Chocoa» en las hon­don­adas del Suaréz y del Sog­amoso, o a los cor­regimien­tos de «La Plazuela» y «La Fuente». En los demás sitios el ter­mómetro marca un clima medio. Zap­a­toca dis­fruta así de todos los cli­mas, apropi­a­dos para toda clase de cultivos.

Hidro­grafía

El sis­tema hidro­grá­fico se con­sti­tuye en un ele­mento estruc­turante del ter­ri­to­rio, en el área urbana como artic­u­lador del espa­cio público y en la zona rural, estruc­tural del desar­rollo rural a través de la cuen­cas y microcuen­cas y de malla ambi­en­tal con sus ríos y por su capaci­dad de posi­bil­i­tar la vida, flora y fauna. El ter­ri­to­rio de Zap­a­toca se con­sid­era una fuente con escasez del recurso agua. En su zona rural cuenta con nacimien­tos y aflo­ramien­tos nat­u­rales de agua que sir­ven para el con­sumo y el desar­rollo de las activi­dades de esta región. En el área urbana se inte­grará las cor­ri­entes de agua a la dinámica ter­ri­to­r­ial medi­ante: la creación de par­ques ecológi­cos y la pro­tec­ción de las ron­das de los ríos y que­bradas. Den­tro de los prin­ci­pales com­po­nentes del sis­tema hidro­grá­fico se van a estable­cer los siguientes:

El cauce. Es la zona ocu­pada por la cor­ri­ente de agua, su playa y su plani­cie de inun­dación. El límite de la plani­cie de inun­dación es lo que denom­ina “cota máx­ima de inun­dación” o cota del cau­dal de aguas máx­i­mas extraordinarias.

La ronda hídrica de manejo. Es la zona local­izada a cada lado del cauce de ríos y que­bradas, cuya exten­sión y uso depende del tipo de cor­ri­ente sobre la cual este local­izada y del tipo de suelo, si es urbano o rural. La ronda hídrica de manejo está con­for­mada por:

Ronda hídrica de pro­tec­ción. Es la franja de 30 met­ros medida a par­tir del borde del cauce, (de la cota máx­ima de inun­dación) que con­tribuyen al man­ten­imiento, pro­tec­ción y preser­vación ambi­en­tal del recurso hídrico. Son áreas no explota­bles con activi­dades extrac­ti­vas, agrí­co­las, urbanas o indus­tri­ales. Las que se encuen­tran den­tro de las áreas urbanas sólo podrán ser uti­lizadas para usos fore­stales y recre­ativos. Igual­mente, estas zonas no son edi­fi­ca­bles, ni urban­iz­ables, ni son sus­cep­ti­bles de ser rel­lenadas, mod­i­fi­cadas o trabajadas.

Zona de manejo del espa­cio público. Es la franja de 30 met­ros medida a par­tir del borde de la ronda hídrica de pro­tec­ción donde se estruc­turarán los paseos peatonales y ciclo peatonales per­ma­nentes del espa­cio público del Munici­pio de Zapatoca.

TUR­ISMO

En el área Urbana de Zap­a­toca se apre­cian las Igle­sias de hace tres sig­los, joyas arqui­tec­tóni­cas del arte colo­nial, el Bosque de Pinos, la Tumba de Geo Von Lengerke y otras cosas.

En los alrede­dores encon­tramos como espe­cial lla­ma­tivo los sigu­ientes lugares:

* La Cueva del Nitro: For­ma­ción nat­ural que era uti­lizada por los indios pre­colom­bi­nos como lugar de pro­tec­ción y santuario.

* La Hacienda de las Puentes: Famosa por los murales que plasmó el artista Segundo Agelvis, y que aún se con­ser­van como tes­ti­mo­nio de este gran artista.

* La Laguna del Sapo: Belleza y ecolo­gia en Santander.

* Pico de La Vieja: Pico de con­sid­er­able altura que ofrece una panorámica incom­pa­ra­ble de Santander.

* Cataratas la Unión: Caí­das de agua que aún con­ser­van el esplen­dor de la naturaleza.

* Que­brada la Lajita: Remanso de aguas que invi­tan a la reflex­ión ecológica

* Caminos Lengerke: Tes­ti­mo­nio de la tenaci­dad de la col­o­nización en Santander.

* Hacienda el Florito: Arqui­tec­tura que nos remite a un pasado car­gado de prosperidad.

* Pozo del Ahogado: Un ver­dadero lugar de esparcimiento ecológico.

UBI­CACIÓN

La ciu­dad de Zap­a­toca, cono­cida como la ciu­dad del clima de seda o la ciu­dad lev­ítica se encuen­tra ubi­cada en el cen­tro del depar­ta­mento de San­tander, al sur occi­dente de la cap­i­tal del depar­ta­mento. Zap­a­toca se encuen­tra a 52 kilómet­ros del munici­pio de Girón de los cuales se encuen­tra pavi­men­ta­dos y en estado acept­able 32 kilómet­ros y los otros 20 en reg­u­lar estado, durante este recor­rido se atraviesa parte del cañón el rio Sog­amoso que toma este nom­bre después que se han unido los ríos Suarez y Chi­camocha y es común encon­trar durante el camino piñas, cabros y tunas. Zap­a­toca se halla recostada en un valle que los fun­dadores lla­maron «El llano de las Flo­res», a una altura de 1737 met­ros sobre el nivel del mar.

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