Güepsa

MUNICI­PIO DE GÜEPSA

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Güepsa es un munici­pio de San­tander. Perteneciente a la Provin­cia de Vélez, este munici­pio limita al norte con los munici­p­ios de San Ben­ito, y Chipatá, al este con San José de Pare (Boy­acá), con el río Suárez al medio, al oeste con Chipatá y Vélez y al sur con Bar­bosa, y se ubica a 204 km de Bucara­manga, cap­i­tal del depar­ta­mento. Su ter­ri­to­rio, de aprox­i­mada­mente 3.254,5 hec­táreas está divi­dido política y admin­is­tra­ti­va­mente en 7 sec­tores rurales lla­ma­dos veredas y la cabecera munic­i­pal que ocupa un área de ter­reno de 54.24 hectáreas.

HIS­TO­RIA

El ter­ri­to­rio geográ­fico cor­re­spon­di­ente a lo que sería el munici­pio de Güepsa fue zona de fron­tera entre los aborí­genes guanes, muis­cas y yariguíes. Antes de la lle­gada de Colón Güepsa (güe o güi: hogar, casa, población – psa: sobrado, grande) fue asen­tamiento indí­gena. Ya a medi­a­dos del siglo XVI el sis­tema económico de la encomienda estaba bas­tante for­t­ale­cido, pues Fray Pedro Simón ofrece tes­ti­mo­nio de que en esta región existían más de 30 inge­nios para pro­ducir azú­car, miel y con­ser­vas. Por esta época, según informes de las vis­i­tas de la Real Audi­en­cia en Güepsa fig­ura­ban las encomien­das de Bal­tasar Valen­tín, Gar­cía Cal­vete y Pedro Cal­vete de Haro. Ante el rigor de la encomienda los nativos bus­ca­ban cualquier pre­texto para huir y volver a dispersarse.

Por tal razón el año de 1617 puede tomarse como la fecha de con­for­ma­ción del Pueblo de Indios de Güepsa, pues en ese año el oidor Lesmes de Espinoza Sar­avia ordeno con­gre­gar los indios en torno a las encomien­das de Güepsa, Quin­ta­gacha, Bocore, Saque, Gachen­tivá, Bab­ora, Cite y Sima­cota. Para este año Güepsa fig­uraba como encomienda real con 25 indí­ge­nas, pero como resul­tado de dichas agre­ga­ciones en 1642 llegó a con­tar con 150 habi­tantes, 93 de ori­gen guane y 57 yariguíes.

Durante la colo­nia la oposi­ción de intere­ses entre los encomenderos y los indios fue una con­stante y aunque la leg­is­lación real trataba de pro­te­ger a los nativos, muy dis­tinto fue lo que sucedió en la real­i­dad. En la visita que el oidor Diego Car­rasquilla Mal­don­ado efec­tuó a esta provin­cia en 1642 hay reg­istro de que con la anu­en­cia del alcalde de Vélez y del pro­tec­tor fis­cal de indios, Fran­cisco Acuña y Jerón­ima Angulo, encomenderos de Güepsa, despo­jaron a los nativos de sus tier­ras de res­guardo, fallo que rat­i­ficó la Real Audi­en­cia de Santa fe en 1648. Con la lle­gada de los españoles la vio­lenta escal­ada mil­i­tar con­tra los aborí­genes, sumada a las epi­demias y la cru­el­dad de insti­tu­ciones como la encomienda y la mita, redu­jeron la población nativa.

En 1651 el cor­regi­dor de Tunja Luis Berrío Men­doza en el informe de su visita a Güepsa dice que encon­tró el pueblo par­cial­mente aban­don­ado, pues los encomenderos se habían lle­vado los indios a tra­ba­jar en otros sitios. Los nativos del entorno se habían con­gre­gado en los pueb­los de indios de Güepsa y Pla­tanal, y ambos tenían el mismo cura doc­trinero: el padre Manuel Anto­nio Calderón. Pero desde las vis­i­tas ecle­siás­ti­cas de 1623 (Fer­nando Arias, arzo­bispo del Nuevo reino de Granada) y de 1670 (Jac­into de Var­gas Cam­puzano, alcalde de la Real Audi­en­cia y vis­i­ta­dor de nat­u­rales), se había dejado con­stan­cia de las difi­cul­tades del cura de Vélez para garan­ti­zar la asis­ten­cia espir­i­tual de los aborí­genes y se recomend­aba la erec­ción de par­ro­quias a menos de cinco leguas de distancia.

Por tal razón desde 1777 los veci­nos de Güepsa comen­zaron a ade­lan­tar las dili­gen­cias para la erec­ción de su par­ro­quia y nom­braron como su apoder­ado a Joseph Anto­nio Mal­don­ado, procu­rador de número de la Real Audi­en­cia. Estando en dichas dili­gen­cias, en el año de 1778, el vis­i­ta­dor Fran­cisco Anto­nio Moreno y Escan­dón ordena extin­guir los pueb­los de indios de Gua­vatá, Güepsa, Pla­tanal y Chi­taraque y agre­gar­los al de Chipatá. Ante esta situación los veci­nos de Güepsa optan con mayor insis­ten­cia por la creación de su par­ro­quia, pues de ese modo accedían a las bon­dades de la vida urbana y fran­que­a­ban la posi­bil­i­dad de echar mano a las tier­ras de res­guardo de los indios con sólo can­ce­lar la con­grua del cura pár­roco y el sosten­imiento de tres cofradías canónicas.

ECONOMÍA Y TURISMO

Economía
La activi­dad económica prin­ci­pal de este munici­pio se cen­tra en el sec­tor pri­mario, es economía tradi­cional espe­cial­mente dirigida al cul­tivo de la caña pan­el­era, y la cual ejerce ele­vada pre­sión socioe­conómica sobre los recur­sos nat­u­rales por ser ésta una región de mini­fundis­tas o pequeña propiedad.

De acuerdo a infor­ma­ciones reg­istradas por el despa­cho munic­i­pal, aprox­i­mada­mente 2.350 hec­táreas están sem­bradas en caña, 30 en café, 45 en maíz, 5 en yuca y 5 en fríjol; la economía gira alrede­dor de la pan­ela con rendimien­tos por hec­tárea de caña cul­ti­vada de 10 a 14 toneladas, café 1,5 toneladas, maíz 1 tonelada, yuca 3 toneladas, fríjol 1 tonelada por hec­tárea respectivamente.

No existe una activi­dad pecuaria propi­a­mente, esta se limita a la tenen­cia de máx­imo una vaca y un ternero los cuales se ali­men­tan con ración de palma de caña, melaza y un pequeño lote en grama para que anden, son muy con­ta­dos los que tienen pasto de corte o un sis­tema de pas­toreo efi­ciente, la may­oría tiene entre 10 y 15 gal­li­nas, algunos tienen 1 o 2 cer­dos que los lle­van al mer­cado local; explota­ciones de cer­dos donde se lleva a cabo cría, ceba y lev­ante o ven­tas de lechones.

La activi­dad com­er­cial y de ser­vi­cios del munici­pio de Güepsa se ha con­cen­trado en el área urbana, dada su ubi­cación geográ­fica y con­ver­gen­cia de las vías desde las difer­entes veredas a la cabecera.

Tur­ismo
Güepsa está definido como uno de los cua­tros Corre­dores de Tur­ismo y de Desar­rollo Andino, iden­ti­fi­cado como el Nodo Bar­bosa y Vélez. La sub­región está con­for­mada por los munici­p­ios de: Bar­bosa, San Ben­ito, Aguada, La Paz, Chipata Vélez, Puente Nacional, y San José de Pare, San­tana y Moniquirá del depar­ta­mento de Boyacá.

UBI­CACIÓN

El Munici­pio de Güepsa se encuen­tra ubi­cado a 1.540 mts de alti­tud sobre el nivel del mar, sobre la cordillera ori­en­tal en el depar­ta­mento de San­tander, provin­cia de Vélez, a 204 km de la cap­i­tal San­tandere­ana (Bucara­manga) y a 245 Km. de la cap­i­tal del país Bogotá. Ter­ri­to­rial­mente limita al Ori­ente con el río Suárez que lo delimita con el depar­ta­mento de Boy­acá, especí­fi­ca­mente con el munici­pio de San José de Pare, al Occi­dente con la Que­brada el Ropero que lo sep­ara de Vélez y Chipatá; al Norte con las que­bradas Robayo y Palo de Loros que lo sep­a­ran del munici­pio de San Ben­ito; y al Sur con el munici­pio de Babosa.

Tiene una exten­sión ter­ri­to­r­ial de 3.308,74 hec­táreas divi­di­das en 34,17 hec­táreas en la zona urbana y 3.274,57 hec­táreas en la zona rural y sub­di­vi­dida en 7 veredas así: Cen­tro, Santa Rosa, Sonesi, Pla­tanal, San Isidro, La Teja, el Rincón, Goza de un clima excep­cional con tem­per­atura prome­dio de 20 Gra­dos Centígrados.

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